Diagnóstico Rural Participativo (DRP) Comunidad Campesina de Pichgas, Distrito de Pachas-Provincia de Dos de Mayo-Región Huánuco
El DRP tuvo como propósito central identificar, con participación directa de la población, la situación actual, las potencialidades, las limitaciones estructurales del sector agropecuario y las actividades prioritarias para mejorar la calidad de vida de la comunidad. La metodología aplicada se basó en herramientas clásicas del DRP: mapas parlantes de la situación actual y futura, priorización participativa de actividades, matrices de planificación y validación en plenaria, culminando con la suscripción de actas de compromiso.
El taller contó con 24 participantes (10 mujeres y 14 varones, incluyendo autoridades comunales), lo que permitió una representación adecuada de actores locales y una lectura colectiva del territorio.
Desde el punto de vista territorial y socioambiental, Pichgas es una comunidad altoandina ubicada a 3 477 m s. n. m., con clima templado seco a frío, marcada estacionalidad de lluvias y fuerte dependencia de los recursos hídricos. Si bien la comunidad cuenta con servicios básicos en su zona urbana y una organización comunal funcional, su principal limitación estructural es la ausencia de infraestructura de riego, lo que condiciona toda la dinámica productiva.
En cuanto a las actividades agropecuarias, la comunidad presenta importantes potencialidades. En agricultura, se cultivan papa, maíz, cereales andinos, leguminosas, tubérculos y algunos frutales, destinados al autoconsumo y al mercado local. En ganadería, se crían ovinos, porcinos, vacunos y animales menores como cuyes, todos bajo sistemas extensivos basados en pastos naturales. La cercanía relativa a la carretera central representa una ventaja estratégica para la articulación a mercados, siempre que se supere la actual precariedad productiva.
El diagnóstico participativo identificó como problemas críticos: (i) la total dependencia de las lluvias por falta de riego, (ii) la baja productividad agrícola y ganadera asociada al uso de semillas no certificadas, escasa disponibilidad de pastos cultivados y limitado mejoramiento genético, y (iii) la ausencia de asistencia técnica y capacitación sistemática. Estos factores restringen la seguridad alimentaria, los ingresos familiares y las posibilidades de desarrollo sostenible.
A partir de la construcción colectiva del “futuro deseado a cinco años”, la comunidad priorizó cuatro líneas estratégicas de intervención: agua, semillas, capacitación y animales mejorados. La visión compartida plantea una comunidad con reservorios y canales de riego, riego tecnificado por aspersión y goteo, mayor diversificación y volumen de cultivos, pastos mejorados, ganadería más productiva (leche y derivados), reforestación de laderas y uso eficiente del agua.
Finalmente, estas prioridades se operacionalizaron en una matriz de planificación consensuada, que define el porqué, cómo, con quién, cuándo y dónde de cada acción, destacando el rol articulador de las autoridades locales, la comunidad organizada y el acompañamiento técnico de instituciones como la UNALM. El DRP evidencia una alta cohesión social, claridad en las demandas y una hoja de ruta concreta para orientar intervenciones públicas y académicas orientadas al desarrollo rural sostenible.